Con la información que teníamos sobre el estado del Cañón de Espantaperros no podíamos resistirnos a hacerlo ya que es muy difícil encontrarlo con agua circulando.
El pasado domingo 3 de Enero, Balti y Juan del GEA de Campillos y yo, estábamos entrando al barranco eso de las 11 de la mañana.
Uno de los aspectos que caracteriza este barranco son sus gélidas aguas, con una temperatura que ronda los 8 o 9 grados, llegando a descender hasta los 5 grados en las pozas cuando deja de circular el agua.
En unas 5 horas realizamos el descenso, pudiendo disfrutar de esas impresionantes cascadas y rapeles en las que en algunas no puedes evitar que el agua te golpee con fuerza